Las ondas de choque luchan contra la celulitis, disminuyendo volumen y aportando firmeza

Las ondas de choque luchan contra la celulitis, disminuyendo volumen y aportando firmeza

aplicando tratamiento de ondas en pierna de chicaLa celulitis es uno de los problemas que más preocupan a todo tipo de mujeres. Se puede sufrir incluso estando delgada, ya que, además de un alto componente hereditario, aparece en gran parte de ellas por problemas circulatorios y falta de drenaje linfático. Las ondas de choque son una solución ideal para obtener unos resultados espectaculares, porque activan la circulación sanguínea, regeneran los tejidos y disminuyen la grasa localizada en las zonas donde se ha depositado.

Efectividad sin dolor

Con este tratamiento se ha observado mejoría de la permeabilidad de las membranas y vasodilatación con aumento del metabolismo celular. Se produce estímulo de la microcirculación de la sangre y linfática, así como formación de nuevos capilares locales.

Hay un aumento de la densidad y firmeza de la red de fibras colágenas y elásticas en el andamiaje del tejido dérmico e hipodermis, dando como resultado un incremento del espesor de la dermis.

Es efectivo para controlar la esclerosis de los septos fibrosos responsables de la aparición y/o agravamiento de la celulitis. Incrementan el espesor de la piel reticular y disminuyen la protusión de la grasa en esta área.

Las ondas de choque son el complemento ideal de otras técnicas más conocidas como la mesoterapia, la carboxiterapia o las técnicas de amasamiento tisular. Todas ellas buscan los mismos objetivos aunando sus mecanismos de acción.

El resultado se consigue al cabo de dos meses de tratamiento. La duración de la sesión es de unos 20 minutos y el número de impactos es de unos 3.000 a 6.000 por zona. La frecuencia de tratamiento es de una a dos sesiones a la semana, dejando al menos 48 horas entre sesiones. El tratamiento es indoloro y tiene la ventaja de poder aplicarse en cualquier época del año al carecer, prácticamente, de efectos secundarios.

Las ondas actúan rompiendo los septos fibrosos presentes en los tejidos afectados por la celulitis, activando y mejorando la circulación sanguínea, provocando un drenaje natural y aumentando la producción de las proteínas colágenas, responsables de la elasticidad y tersura de la piel.

Tras el tratamiento con las ondas de choque se notará:

  • Reducción de la piel de naranja.
  • Disminución del volumen.
  • Aumento de la firmeza.
  • Mejora de la elasticidad.
  • Piel más lisa.

Ondas X-Wave o de de alta energía

La principal preocupación de los profesionales de Mediestetic Madrid es poder ofrecer a sus pacientes soluciones a los inconvenientes que les preocupan. Como se ha dicho, el depósito de grasa localizada afecta estéticamente a más del 85% de las mujeres mayores de 25 años.

Las ondas X-Wave penetran en el tejido conectivo del que está compuesta la epidermis y que la paciente percibe como leve vibración en la zona tratada. Las ondas de choque son acústicas, con un pico de energía extremadamente alto, como los que ocurren en la atmósfera después de un evento explosivo como un rayo o una explosión sónica. Se diferencia de una ecografía por su gran amplitud de presión. Adicionalmente, la ecografía suele consistir en una oscilación periódica, mientras que una onda de choque es un pulso único.

El término “terapia con ondas de choque” se refiere a los pulsos de presión mecánica que se expanden como una onda en el cuerpo humano. En 1980, el método de ondas de choque se utilizó por primera vez para desintegrar cálculos renales en un paciente (Journal of Urology, 1982). Durante las últimas dos décadas, este método se ha convertido en el tratamiento estándar de elección para los cálculos renales y uretrales. La terapia por ondas acústicas extracorpórea (en contraste con la litotricia) no se usa para desintegrar los tejidos, sino más bien para provocar efectos biológicos microscópicos intersticiales y extracelulares, que incluyen la regeneración de tejidos.

Mediestetic Madrid