Educar en alimentación sana es ganar en nutrición equilibrada

Educar en alimentación sana es ganar en nutrición equilibrada

Manzanas, cereales y frutos secosSe denomina alimentos a las sustancias, en general naturales, que se necesita ingerir para mantener la salud y la vida. Por tanto, la alimentación será la serie de actividades que sirven para procurar esos alimentos, actividades que pueden ir desde ganar dinero o ir a la compra, hasta guisar y comer.

Una vez que son ingeridos (es decir, masticados y tragados), los alimentos son digeridos en el estómago e intestino, es decir, son desintegrados en los elementos que los componen que son las sustancias nutritivas. Dichas sustancias son absorbidas en el intestino, pasan a la sangre y alcanzan por ella a los tejidos de todos los órganos, que van tomando de ellas lo que necesitan. A su vez, los tejidos vierten a la sangre las sustancias de desecho resultantes de su actividad, que serán luego eliminadas, fundamentalmente por la orina.

Aquí aparece el concepto de nutrición, que sería el conjunto de procesos que comprende la digestión de los alimentos, la absorción de sus componentes, la utilización de los mismos por los tejidos y la eliminación de los residuos.

Diferenciación de términos

Por tanto, se pueden deducir unas diferencias claras entre los conceptos de alimentación y nutrición y estas distinciones son que el primero es un proceso voluntario y consciente y, por tanto, educable, mientras que la nutrición, es decir, lo que ocurre una vez que el alimento es deglutido, sería un proceso involuntario e inconsciente y, por lo tanto, no educable.

Se entenderá mejor todo esto con un ejemplo. Cualquiera puede comer a voluntad carne o pescado, mucho o poco y se puede enseñar a un niño a que coma fruta o verdura o a tomar leche, pero ninguno podría enseñar al hígado a trabajar más o menos o al páncreas que segregue más o menos insulina.

Por tanto, la nutrición, no educable, es consecuencia de la alimentación. Por tanto, al educar en alimentación lo que se hace es influir directamente en la nutrición de las personas.

Los hábitos de alimentación están determinados por multitud de los más variados factores, a cuya influencia las personas están supeditadas desde la más tierna infancia. De hecho, los hábitos alimenticios, la preferencia por determinados productos y la aversión hacia otros se establecen durante la niñez.

Y como se está diciendo que las costumbres respecto a la alimentación se establecen a edad temprana sería muy conveniente acostumbrar a los menores al consumo de una dieta variada, por lo que es preciso enseñarles los conocimientos elementales de nutrición desde los primeros niveles educativos, tanto en casa como en el colegio.

Aparte de servir para que se alimenten mejor, es seguramente la mejor manera de evitar que el día de mañana sean víctimas de los errores que encierran tantos y tantos de los regímenes a los que las personas se ven expuestas.

 Clínica Nutriestética