Manejo de las arrugas del labio superior combinando toxina botulínica y ácido hialurónico

Manejo de las arrugas del labio superior combinando toxina botulínica y ácido hialurónico

Arrugas_labiosFrecuentemente el tratamiento de las líneas del labio superior no termina de dar buenos resultados, debido a la hiper funcionabilidad del músculo orbicular de la boca.

La toxina botulínica o bótox es especialmente útil en pacientes jóvenes en los que el componente muscular está más acusado.

El ácido hialurónico es la sustancia más usada para recuperar el volumen del labio superior en caso de insuficiencia. El resultado de este tratamiento también se puede mejorar con el empleo posterior de toxina botulínica sobre el músculo orbicular de los labios y además aumentará la duración del implante de ácido hialurónico.

Elección del tratamiento o complemento de ambos

El músculo orbicular de los labios hace de esfínter para cerrar la boca y es el responsable de la aparición del código de barras.

En pacientes de menos edad solamente con bótox suele ser suficiente para tratar las líneas periorales, pero en aquellos que tienen algo de más edad se combina la toxina con inyecciones de ácido hialurónico para recuperar el volumen labial y definir el borde del labio.

Previamente al tratamiento se aplica crema anestésica EMLA®, durante 30 minutos. Respecto a la toxina se suelen aplicar cuatro puntos de inyección intradérmica superficial, en el borde del bermellón del labio superior y dos puntos en el inferior. En cada punto se infiltra de 1 o 0,5 UI de Vistabel®. Se advierte a los pacientes que tardarán de 3 a 10 días en notar el efecto y percibirán una pequeña disminución del movimiento de la boca que desaparecerá en unos 30 días.

Los pacientes se evalúan a los 15 días del tratamiento, se les dice que hagan el movimiento del beso, y una segunda vez a los 30 días. Si se obtiene una respuesta asimétrica a los 15 días, se aplica no más de 0,5 UI por punto. Respecto a la toxina hay aquí una indicación “of lavel”.

Después de terminar con la evaluación de los efectos con toxina botulínica, se valora si es necesario o no un tratamiento adicional con ácido hialurónico.

El resultado es que en todos los pacientes tratados con botulina se necesita menos cantidad de ácido hialurónico para hacer la misma corrección. Algunos pacientes experimentan una extraña sensación tras la inyección de la toxina que suele desaparecer en unos 20 días, y conviene hacer ejercicios musculares.

Dra. Páez (Fuengirola)