Salud y felicidad: 12 consejos para ser feliz

Salud y felicidad: 12 consejos para ser feliz

salud y felicidad12 buenos propósitos para una vida feliz, intensa y libre

Muchas personas se pasan la vida esperando a ser felices. “Si tuviese más dinero”, “si fuera más delgado”, “si consiguiese el trabajo que quiero”, “si conociera por fin a ‘esa’ persona”… “entonces sí que sería feliz”.

Sin embargo, se están equivocando. ¡Pueden empezar a ser felices ahora mismo! Los estudios acerca de la felicidad demuestran que ser guapo, rico o famoso no hace feliz.

Puede que esto te choque, pero no es el hecho de amar o de ser amado lo que hace feliz a largo plazo. Muchas personas tienen una pareja y unos hijos perfectos y, pese a todo, en el fondo no son felices.

El secreto de la felicidad

La felicidad puede relacionarse con “todo lo que te hace vibrar”. Una vez que hayas identificado lo que es, organízate para crear ese momento lo más a menudo posible.

La mayoría de personas necesitan un impulso de aventura y libertad para que se desencadene el sentimiento de felicidad.

Pero para ello no hace falta viajar a un destino lejano. Reúne ahora todos esos momentos en los que te sentías libre e independiente haciendo algo. Esto puede significar dejar el que era tu trabajo para trabajar por tu cuenta, o mudarte para instalarte en un lugar que no conocías. O sin ir tan lejos, también puede lograrse esa sensación simplemente cambiando la ruta habitual que haces para ir al trabajo o pasear por lugares que no conoces.

Cada uno ha de crear crear sus propios momentos para “vibrar”. Sin embargo, normalmente son esas pequeñas y sencillas cosas de la vida las que provocan mayor alegría y que resultan más estimulantes.

También es posible adquirir hábitos en la vida diaria que le hagan más feliz. Aquí tienes una lista, aunque no es exhaustiva. El comienzo de un nuevo año es un buen momento para incorporar ciertos hábitos que ayuden a que tu vida sea mejor y mucho más feliz. Ganarás en salud y felicidad:

  1. Sal de casa

Apaga la televisión, quítate las zapatillas de andar por casa y sal. Cada hora que pasas frente al televisor disminuye 22 minutos su esperanza de vida. La televisión ejerce además una repercusión importante sobre la química del cerebro. Cuanto más la ves, más fácil resulta que el cerebro pase a un modo pasivo, en el que los mensajes atraviesan la mente sin que tu participes. Te conviertes en alguien influenciable y vulnerable.

  1. Muévete

Algunas personas tienen la suerte de tener un jardín que cultivar y cuidar. También puedes salir a dar un paseo, ir en bici o nadar. El ejercicio físico aumenta los niveles de serotonina, de dopamina y de norepinefrina, que son sustancias químicas necesarias para el cerebro que pueden compensar los efectos provocados por el estrés y aliviar los síntomas de depresión.

Más que considerar el ejercicio físico como un medio para adelgazar o para prevenir enfermedades (efectos que se verán con el tiempo) intenta percibir esos momentos como una herramienta diaria para mejorar de inmediato el estado de ánimo, relajarte y sentirte más feliz.

Si trabajas en una oficina, levántate a menudo. Esto contrarrestará los efectos nocivos de estar sentad@.

  1. Come bien y ligero

Lo que comemos influye directamente en el estado de ánimo y el nivel de energía, tanto a corto como a largo plazo. Mientras que comer sano beneficia al cuerpo y también a la mente, alimentarse de pizza y de comida rápida nos vuelve apáticos y favorece la aparición de enfermedades crónicas. Lo mismo ocurre si se come demasiado.

Después de una comida de verduras frescas y crudas, con proteínas y grasas saludables (grasa sin cocinar, pescado ahumado graso y omega-3) en cantidades moderadas, ya no te sentirás amodorrad@, sino llen@ de energía y preparad@ para iniciar nuevos proyectos.

  1. Date duchas frías

La técnica que sigo, como ya he contado alguna vez, hay que ponerla en práctica poco a poco y gradualmente. Primero dúchate como de costumbre y, a continuación, ve subiendo la temperatura hasta aproximadamente 40° C, es decir, la temperatura máxima que puedes soportar sin quemarte. Tendrás tanto calor que desearás bajar la temperatura. En ese momento debes ir bajando la temperatura hasta que el agua esté tibia, fresca, y después subes otra vez la temperatura. Y así sucesivamente durante unos quince minutos, debiendo permanecer bajo el agua fría durante cada ciclo la mitad de tiempo que bajo el agua caliente. La última fase será la de agua fría.

Sesión tras sesión irás descubriendo lo agradable que es sentir el agua fría. Y cuanto más fría, mayor será el efecto antidepresivo. Llegado cierto punto, hasta se llega a sentir euforia. Después de secarte te sentirás llen@ de energía y vitalidad.

  1. Habla menos, escucha más

“La palabra es plata y el silencio es oro”. Hablar menos y escuchar más te permitirá beneficiarte de la sabiduría de los demás y te ayudará a conseguir la paz interior.

Aunque participar en los cotilleos de la máquina de café parece que da momentos de vidilla, hablar de las penurias ajenas solo hará que se sumerja en un pozo de sentimientos negativos, que el cuerpo absorbe. Si te esfuerzas en ser positiv@, te sentirás más tranquil@ y, en consecuencia, más relajad@.

  1. Asume tus responsabilidades

Es fácil acusar a los demás de ser los responsables de tus desgracias, pero la gente feliz asume sus propias responsabilidades, reconoce sus errores e intenta aprender de sus experiencias negativas para mejorar.

  1. Toma el sol todos los días

¿Te has dado cuenta de lo bueno que es salir a dar un paseo en un día soleado? La exposición (moderada) al sol hace que el cuerpo produzca vitamina D, que es perfecta para mejorar el estado de ánimo.

Tomar un poco el sol cada día con la piel descubierta es mucho mejor que hacerlo durante horas los fines de semana. Intenta no quemarte. Si toma muchos antioxidantes (verduras y frutas frescas), mejorará la resistencia de la piel frente al sol. La astaxantina es un carotenoide que resulta especialmente eficaz como “crema solar interna” para proteger de los peligros de los rayos UV.

  1. Se creativ@

No necesitas ser un artista para poder crear. Puede expresar su creatividad de mil formas: cocinando, cantando, bailando o con una actividad nueva: crea una cuenta en Instagram! La mía es @drainmagonzalez

  1. Salud y felicidad: Anda descalz@

Cuando se presente la ocasión, quítate los zapatos y vuelve a descubrir el contacto de la tierra con los pies descalzos. Andar descalzo es bueno para el cuerpo, pero también para la mente.

  1. Se amable

Nuestra sociedad parece que valora a las personas frías y duras, pero la verdad es que la amabilidad es contagiosa. No se trata de ser un “pánfilo”, pero recuerda que cuando se es amable con los demás el cerebro produce hormonas de la felicidad y neurotransmisores como la serotonina. Así te será más fácil generar vínculos con los demás, lo que favorece la aparición de sentimientos positivos tanto en el entorno como en el interior.

  1. Se agradecid@

Expresa tu gratitud a las personas que te rodean. También puedes dar las gracias a tus padres por haberle dado la vida y a la naturaleza por mantenerle y alimentarle. Puedes escribir un diario en el que anote sus motivos para mostrar gratitud todos los días, o mejor aún, hacerlo antes de las comidas, aunque solo sea para alegrarse de estar frente a una buena mesa.

Si esto te parece difícil o absurdo, te animo encarecidamente a que lea el libro “Des canons et des fleurs” (por desgracia es difícil de encontrar), en el que el pianista Georges Cziffra, conocido como «el pianista del siglo», relata los cuatro años de terrible hambruna y sufrimiento que pasó encerrado en una mina por los nazis, junto con otros miles de prisioneros húngaros.

  1. Salud y felicidad: Una vida sana hace feliz

En muchos aspectos, un modo de vida sano hace mucho más feliz. La salud física no se puede separar de la salud emocional. Las personas felices tienen tendencia a gozar de buena salud, y viceversa. En consecuencia, además de los consejos anteriores, las siguientes estrategias te ayudarán a conseguir un mayor nivel de felicidad.

        1.Bebe agua de calidad.

  1. Limita la exposición a toxinas, colorantes, conservantes y edulcorantes artificiales.
  2. Come la mayor cantidad posible de alimentos crudos, si es posible que sean ecológicos y de cultivo local.
  3. Reduce el consumo de azúcar y de hidratos de carbono (incluidos los hidratos de carbono complejos, como los cereales integrales) para reducir el nivel de insulina.
  4. Haz ejercicio físico con regularidad.
  5. Intenta reunir las condiciones necesarias para dormir bien y tanto tiempo como necesite, levántate todos los días a la misma hora y lo más temprano posible.

¡A tu salud y Feliz Año Nuevo!

Consejos recogidos de J. Daunis en sus cuadernos de Salud

By Dra Inma González

www.novadona.com