Toxina botulínica técnica

Toxina botulínica técnica

Inyectando una dosis en una forma muy superficial, subcutánea o subdérmica, podemos bloquear los músculos por difusión pero ayuda a prevenir la aparición de hematomas porque así evitamos la vascularización de los músculos particularmente por el área periorbitaria. Inyecciones superficiales intradérmicas de toxina botulínica, suavizan la piel de arrugas, mejoran la textura de la piel y tienen un mínimo efecto sobre el movimiento muscular.
Por ejemplo, si inyectamos los músculos depresores en la región de la glabela, eleva la cabeza y parte medial de la ceja; y sin embargo, las inyecciones superficiales a baja dosis detrás y debajo de la parte lateral de la ceja suavizan las líneas superficiales e incluso controla la mirada “Mefisto”.

Sin embargo,  si las inyecciones se hacen más profundas en el músculo frontal, el paciente siente una sensación de pesadez en los ojos. Incluso aún peor,  puede ocurrir una gran caída de la ceja por la atonía muscular que hayamos provocado junto al exceso de piel existente y aparecer bolsas en la parte medial del párpado superior. Pequeñas dosis de microinyecciones en las fibras intradérmicas van a suavizar las líneas horizontales sin afectar realmente a la funcionalidad muscular.

Precisión en el tratamiento con toxina botulínica A.

Pacientes cinéticos, hipercinéticos e hipertónicos
Tanto si los pacientes son cinéticos, hipercinéticos o hipertónicos, el objetivo es conseguir un resultado natural. En algunos músculos como el frontal es mejor dejar algún grado de actividad. Se busca en este caso una hipo-tonicidad o atonía. Los pacientes cinéticos son los candidatos ideales para recibir el tratamiento con toxina botulínica. Suelen ser pacientes relativamente jóvenes y con músculos procerus y corrugador no muy fuertes. Después del tratamiento expresan de forma natural sus emociones pero sin que se vean arrugas. Los resultados del tratamiento pueden llegar a durar de 7 a 9 meses, incluso más; hay pacientes que se tratan una vez al año.
En pacientes hiper-cinéticos se busca disminuir la frecuencia de las contracciones musculares, en algunos músculos se consigue una hipotonicidad pero en otros sólo se busca en primer lugar que sean cinéticos. Los beneficios del tratamiento son iguales que los anteriores pero la duración de los efectos es de 4 a 6 meses.


En el caso de los pacientes hipertónicos, estos son más difíciles de tratar y muchas veces requieren combinar el tratamiento con la toxina con rellenos. El objetivo del tratamiento es relajar la musculatura que está continuamente contraída. Para mover los pacientes hipertónicos a cinéticos o hipocinéticos, se consigue con múltiples tratamientos y al principio la duración de los efectos no supera los 2 ó 3 meses. Es necesario repetir los tratamientos 3 ó más veces por año. Cuando se combina con rellenos se espera al menos 2 semanas después del tratamiento con toxina botulínica para que el efecto de está sea máximo.


Los pacientes con más de 60 ó 70 años que tienen una elastosis actínica o atrofia de la piel son particularmente difíciles de tratar. Las inyecciones se deben hacer de forma más superficial, casi subdérmicas para evitar demasiada relajación muscular y dejar al paciente con atonicidad.

Vistabel

Las investigaciones han demostrado que Vistabel tiene una mínima migración del sitio de inyección, luego es posible tratar los músculos de forma muy precisa y obtener resultados predecibles.

El efecto de los tratamientos con toxina en muchos casos es un proceso de reeducación de los músculos, para revertir los mecanismos compensatorios que los músculos han adquirido para combatir los efectos del envejecimiento.

Doctora Paéz