El tatuaje

Artículo del blog de las clínicas de la guía de Quality Clinic.

Lectura de unos 3 minutos

tatuaje2Podemos definir un tatuaje como una modificación del color de la piel creando un dibujo, una figura o un texto y que se realiza inyectando una  tinta o algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona.

Por definición, un tatuaje es para siempre. La zona donde se deposita el pigmento, la dermis, no está sujeta a la renovación celular que sufre la epidermis, además el tamaño de las partículas del pigmento implantado son demasiado grandes para ser fagocitados por los macrófagos del organismo.

El tatuaje llegó a Occidente a través del mar, o más exactamente de los marineros de la época de Colón o de James Cook y sus viajes a la Polinesia.

Diferentes sondeos indican que más del 80% de los tatuados se arrepienten en algún momento de su vida y piensan en eliminarlo. Otros motivos para desear borrarlos son de tipo profesional o, incluso, amoroso.

Eliminar un tatuaje es mucho más complicado que hacerlo, más caro, más doloroso y más lento. Merece la pena tenerlo en cuenta antes de tomar la decisión. Si a pesar de todo la decisión es firme y, por supuesto, siempre respetable, merece la pena seguir unas mínimas recomendaciones: que sea pequeño, en un lugar poco visible, nunca en pies o manos, mejor no en la zona baja de la espalda (por si un día es necesario realizar una anestesia epidural) y son mejores siempre los colores únicos y el negro y azul oscuro los más adecuados. Por último, es mejor que los efectúe un profesional con pigmentos homologados y con la imprescindible esterilidad en el proceso. Seguramente no será tan bonito pero si un día decide eliminarlo y viene a mi clínica se lo agradeceré eternamente.

Cuando aún no disponíamos de la tecnología láser utilizábamos la técnica de la dermoabrasión, conseguíamos eliminar el tatuaje pero la cicatriz resultante era muy poco estética.  Los avances tecnológicos han resultado definitivos, o casi… en la eliminación de los tatuajes.

El proceso de eliminación requiere de una serie de condicionantes para obtener un buen resultado, unas por parte del paciente y otras por parte del médico que realizará el tratamiento. El primero tiene que ser consciente de que es necesario hacer una historia clínica muy completa para detectar las contraindicaciones como diferentes medicaciones, enfermedades, historia de cicatrización, disposición personal, paciencia, etc. Por parte del profesional es necesario ofrecer las mejores condiciones en equipo y experiencia.

En la actualidad, y en mi opinión, el mejor láser para este tratamiento es el láser Nd-Yag  (Neodimio Yag) y en especial su última evolución los Q-Switched (capacidad de realizar disparos de una duración de entre 3 y 5 millonésimas partes de un segundo), lo que evita el calentamiento de los tejidos, en realidad el impacto es foto-acústico, desmenuzando el pigmento y permitiendo al cuerpo su eliminación. El profesional tiene la obligación de minimizar las molestias durante el tratamiento, la anestesia en crema desde una hora antes o en ocasiones inyectada y una corriente de aire frío a presión sobre la zona a tratar hace muy tolerable el tratamiento.

Por último, no hay que olvidar que cualquier tatuaje necesita de varias sesiones para su eliminación, un mínimo de cuatro y un máximo, a veces, desconocido, especialmente en los colores claros como el celeste, amarillo, verde y blanco.

Dice algún amigo mío que un tatuaje es como un barco que te da dos alegrías, cuando lo compras y cuando lo vendes!!

Dr. José M. Márquez
Médical Class - Tar­rassa - Barcelona