Déme una "poción mágica", por favor

Artículo de Dra. Villares Medicina Estética, clínica de la red de Quality Clinic.

Lectura de unos 3 minutos

nohaymilagrosEn esta época del año, como ya os comentaba en el artículo de primavera (https://doctoravillares.es/por-fin-de-nuevola-primavera/), es tremendamente inquietante e incluso para muchas mujeres, angustiante, ver el machaque publicitario para conseguir unas piernas perfectas antes del verano. Es tal el grado de perfección exigido que solamente es posible obtenerlo con el milagro del Photoshop®, tal y como el que se aplica a las imágenes tan espectaculares que vemos de las modelos fotográficas. Esas modelos, que yo a veces he podido ver sin retoques fotográficos, son como tú y como yo. Sí, con su constitución delgada y sus horas de cuidados y ejercicio, pero tienen también flacidez, nódulos, hoyuelos, etc., es decir, como el resto de las mortales.

Este grado de exigencia se transmite a la sociedad y la gente joven es la más perjudicada. Llevo 25 años tratando estéticamente extremidades inferiores y he visto que todo ha ido cambiado; las tecnologías, los resultados, así como la demanda del paciente, cada vez más exigente con la imagen que quiere tener de sí misma.

En vista de ello, creo que merece la pena desgranar algunas observaciones a tener en cuenta:

  • Es cada vez más habitual que el perfil de la paciente que viene con deseo de mejorar responda a un perfil de derrotada, que ha probado “de todo” y que se ve igual. Muchas veces pide desesperadamente una última “poción mágica” como solución.
  • Un porcentaje cada vez más alto llega habiéndose realizado una liposucción, porque pensó en su momento que esa cirugía iba a acabar con su imperfección, pero luego se dan cuenta que, aunque se les reduzca el volumen de grasa, su celulitis y su piel están igual o peor que antes.
  • Cada vez llegan pacientes con unas expectativas defraudadas con respecto a los resultados que obtuvieron. En la mayoría de los casos, al preguntarles, nunca habían sido diagnosticadas y no sabían lo que realmente necesitaban, ni para qué habían servido todos los años que llevaban tratándose. Eso demuestra que nadie les había dicho qué podían esperar de su tratamiento y hasta dónde podían llegar los resultados.

Por ello pienso que es importante que tengáis claro lo que debéis esperar de los profesionales de la estética que os atienden, sobre todos en estos aspectos:

1. Historia clínica completa. Importante para identificar factores desencadenantes (enfermedades, hábitos tóxicos, medicamentos). Inspección y exploración (ver y tocar). Preguntar: ¿Qué es lo que quieres? La mayoría dice que quitarse la celulitis...

2.  Si no hay diagnóstico previo con termografía es muy difícil saber si hay o no celulitis en según qué zonas.  Por eso, muchos tratamientos funcionan para unos casos y otros no. Es importante personalizar el tratamiento. La última semana atendí a una chica que la primavera pasada había querido “mejorar sus piernas”. Se había hecho en otros sitios unas 60 sesiones de presoterapia, otras tantas de cavitación, mesoterapia, masajes, etc., y apenas notó resultados. En ningún momento, en ninguno de los tres centros a los que acudió, nadie le revisó qué tenía ni le preguntó qué quería mejorar. Tras mirarla con termografía, vi que apenas tenía celulitis sino pequeñas adherencias (fibrosis) debajo de la piel. Era eso lo que realmente quería mejorar estéticamente. Ahora entiendo por qué no avanzaba con todas las sesiones a las que se había sometido el año anterior.

Creo sinceramente que la única “poción mágica” que debéis pedir es que os informen claramente de lo que debéis esperar del tratamiento (reducción de grasa, mejora de la piel, de la flacidez, circulación, textura...) y del resultado que podéis alcanzar porque, en la mayoría de los casos y por mucho que nos pese, éste nunca podrá ser perfecto.

Y ESO se ha de decir…

 

Dra. Vil­lares Med­i­c­ina Estética - Barcelona