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El paso del tiempo así como la exposición a la radiación ultravioleta hace que se experimenten cambios en la calidad de la piel. Con los productos específicos se puede ayudar a minimizar e incluso corregir arrugas, restaurar el volumen perdido y mejorar la estructura cutánea.
La piel es el órgano más grande del cuerpo y tiene importantes funciones. No solamente proporciona el físico y la imagen, sino que protege al organismo del entorno evitando la deshidratación en exceso y protegiendo de posibles infecciones.
El envejecimiento cutáneo a veces es debido a factores intrínsecos difíciles de cambiar como son la genética que hereda cada persona y el reloj biológico, pero también hay factores extrínsecos como el estilo de vida, que se puede controlar hasta cierto punto para minimizar sus estragos.
El exceso de exposición al sol, beber alcohol, el estrés, una vida sedentaria y fumar pueden acelerar el reloj biológico. Sin embargo el daño solar es el factor que más hace envejecer, de hecho el 80% de los rayos son los responsables del envejecimiento dermatológico. La medicina estética facial ayuda a recuperar la imagen, rejuveneciendo el rostro con implantes naturales que mejoran la calidad interna y externa del cutis.
Labios
Con frecuencia son el centro de atención del rostro. Con los implantes de ácido hialurónico se puede conseguir que sean más carnosos, definiendo muy bien el contorno o delineando el arco de Cupido, logrando un apariencia completamente natural.
Además se da más volumen y se crean líneas de sonrisa menos marcadas y se reducen las pequeñas marcas que se forman alrededor de la boca.
Arrugas
Muchas veces en lugar de añadir carácter al rostro, las arrugas resultan molestas e incomodan. Con los implantes, los rasgos pueden ser mejorados, con resultados duraderos. Para cualquiera que sea el problema existe una solución que ofrecerá los mejores resultados posibles.
Se pueden minimizar los surcos nasogenianos, las patas de gallo, las líneas alrededor de la boca o código de barras, líneas de la sonrisa y las del ceño.
Contorno
Cuando la cirugía no es necesaria, se puede ayudar a restaurar la pérdida de volumen facial, siempre dejando una apariencia natural. Con los implantes conseguimos aportar volumen a los pómulos, la barbilla, moldear y dar énfasis a estas zonas para dar una apariencia más definida y por lo tanto más joven.
En resumen, se definen los pómulos y se logra dar volumen a la barbilla para que quede más definida y pronunciada.
Rejuvenecimiento de la piel
Con el avance de los años, la calidad de la dermis cambia porque el colágeno y las fibras elásticas se van degradando. También cambia la distribución del ácido hialurónico dentro del organismo. Por ello la apariencia de la piel es más áspera, reseca y con menos elasticidad. Los hábitos de vida y por supuesto la genética tienen un papel importante en dicho proceso.
Con la infiltración de ácido hialurónico se rejuvenece la piel haciendo que funcione mejor la elasticidad y la estructura de la piel. Este es un tratamiento de belleza seguro y natural que restaura el balance hídrico cutáneo y mejora la elasticidad y el tono para crear un aspecto natural y fresco.
Se puede mejorar de forma notable el aspecto de cara, cuello, escote y dorso de las manos.
La consulta
A la consulta hay que ir preparada siendo honesta consigo misma sobre lo que se desea y las preguntas que quiere hacer. Después de saber sobre su historial clínico, su médico le indicará el producto que se ajusta a sus necesidades.
El tratamiento dura alrededor de 15-30 minutos, mediante la inyección del producto escogido con una aguja muy fina para rellenar arrugas, aumentar volumen, remodelar labios, rostro o rejuvenecer el cutis.
Después del tratamiento
A continuación, el especialista le dará unas directrices postratamiento. Es normal sentir algún tipo de molestia como enrojecimiento de la piel, hinchazón, algún hematoma o sensibilidad en la zona tratada, durante 24-48 horas (en caso de hematoma puede durar unos días).
Su médico la citará para control del tratamiento.