Lectura de unos 2 minutos
Las últimas investigaciones en inmunidad presentan la importancia de los microorganismos que colonizan las mucosas. La flora bacteriana del intestino es la más representativa de los "bichitos" que colonizan nuestras mucosas.
La importancia de estos microorganismos reside en la regulación del sistema inmune que producen. También en la síntesis de sustancias que protegen a las mucosas de lesiones e, incluso, de cáncer.
Hace años que se habla de pre y probióticos, y cada vez más existen más estudios que confirman su importancia.
Primero es necesario diferenciarlos. Los prebióticos son las sustancias que nutren y alimentan a las bacterias que nos protegen. Los probióticos son las propias bacterias. Los dos se ingieren vía oral, teniendo en cuenta que deben llegar al intestino de forma íntegra. Para ello, los laboratorios que distribuyen estos productos deben asegurarnos que llegan intactos al lugar de acción, que es la mucosa intestinal.
Hay probióticos diversos, depende de la función que cumplan. Hay algunos que tienen que ver con las alergias, otros con las infecciones de repetición y otros con las infecciones por hongos, cándidas en concreto.
Para hacer correctamente el tratamiento hay analíticas de heces que enviamos a Alemania y nos remiten el resultado de los déficits existentes. A partir de ahí el tratamiento con probióticos es específico para cada paciente.
En cuanto a los probióticos es más fácil, aunque no todos son el alimento perfecto para las bacterias. También tenemos que escuchar a los laboratorios sobre la calidad y la especificidad del probiótico.
Hay un tema muy importante a tener en cuenta al hablar de probióticos y es que estos deben ser efectivos. Lo importante de las cepas bacterianas con las que tratamos al paciente es que lleguen intactas al intestino y que sean capaces de reproducirse en él. De otra forma si usamos probióticos no efectivos no habrá eficacia terapéutica.