Liposucción de papada o lifting de cuello: recuperar la forma de la cara

Liposucción de papada o lifting de cuello: recuperar la forma de la cara

Mujer con manos en el rostroLa intervención de liposucción en cara y papada es una técnica quirúrgica cada vez más demandada tanto por mujeres como por hombres, destinada a eliminar depósitos de grasa inestéticos que se acumulan en estas zonas, y que no tienen por qué estar necesariamente ligados a un exceso de peso, a una vida sedentaria o a una alimentación incorrecta.

De hecho los mejores candidatos para una liposucción de papada son aquellas personas que presentan este problema y sin embargo se aproximan a su peso ideal. Un aspecto fundamental en esta operación es el estado en que se encuentre la piel, ya que si tiene una buena elasticidad los resultados son mucho mejores que si presenta flacidez, descolgamiento o cualquier otra alteración morfológica o tisular.

¿En qué consiste?

La liposucción puede ser realizada como un procedimiento primario o en combinación con otras técnicas quirúrgicas para tensar la piel relajada y las estructuras de soporte.

Así, por ejemplo, la liposucción para el tratamiento de esta zona facial se puede asociar a un lifting cervical, con lo que se mejoran los efectos del envejecimiento facial y se recupera la juventud y tersura de la zona afectada.

¿Cómo se realiza?

La liposucción elimina la grasa mediante unas cánulas que se introducen por unas pequeñas incisiones de entre 3 y 4 mm y que permiten la extracción de la grasa.

En caso de asociarse a un lifting se realizan unas incisiones en lugares estratégicos, que pueden variar en cuanto a extensión y localización y que permiten tensar las capas musculares y la piel. Con posterioridad se retira el tejido sobrante y las heridas se cierran con puntos, pudiéndose dejar algún drenaje dependiendo del tipo de intervención. Finalmente se coloca un vendaje.

Para garantizar la comodidad del paciente estas intervenciones se suelen realizar con anestesia local y sedación.

Post-operatorio

Los resultados no son inmediatos. Tras la aspiración se produce un edema que hay que tratar con vendajes o prendas compresivas. También es posible que aparezcan unos pequeños hematomas que suelen reabsorberse durante los siguientes 10 días.

Generalmente los pacientes reinician sus actividades normales a las 48 horas, aunque el resultado definitivo no se verá hasta transcurridos unos meses.

En caso de que se practique un lifting cervical también se coloca un vendaje y la persona intervenida regresa a su vida normal en unas dos semanas, periodo durante el cual la inflamación y los hematomas desaparecen.

Medicina Estética Lago (Barcelona)