¿Debemos controlar la dieta o la alimentación en pacientes con acné?

¿Debemos controlar la dieta o la alimentación en pacientes con acné?

desayuno café, croisants y frutaEl papel de los factores dietéticos en la fisiología del acné vulgar es muy controvertido. Aunque siempre ha existido a nivel popular la creencia de que hay una relación entre esta alteración cutánea y la alimentación, durante años, los médicos hemos difundido que no existía una relación directa entre alimentos y acné. Sin embargo, en los últimos estudios se destaca que existiría una gran influencia de factores exógenos sobre su desarrollo, entre ellos el tipo de comida.

El acné es un desorden muy común, autolimitado, multifactorial. La afección se presenta habitualmente en los adolescentes, pero, a veces, también en adultos y puede ser una causa frecuente de consulta en medicina estética.

Factores de riesgo

Aunque este problema dermatológico se considera habitualmente como cosa de la adolescencia, cada vez aumenta más el número de pacientes mayores de 25 años que nos consultan por tenerlo, sobre todo mujeres. La prevalencia del acné en los adultos es de un 3% en varones y entre un 11-12% en mujeres(1), disminuyendo significativamente a partir de los 45 años.

Los principales factores involucrados en su patogénesis son: incremento en la producción de sebo, queratinización anormal del epitelio folicular, proliferación de Propionibacteriumacnes e inflamación(2).

Entre los factores que a menudo creen los pacientes que agrava el acné mencionan al estrés (71%), atribuyendo a la dieta un 44%.

Hoy en día se ha revalorado la posible conexión entre la alimentación y esta alteración, dado que se ha logrado un mejor entendimiento sobre la manera en que la comida puede afectar con factores endocrinos en relación con el acné. De hecho, la investigación ha fundamentado el papel de determinados alimentos, como los productos lácteos, así como los hábitos alimentarios, incluyendo la dieta alta en carga glucémica típicamente occidental.

Hábitos alimenticios influyentes

Los alimentos con un índice glucémico alto, como el azúcar, el pan blanco y el arroz, se absorben rápidamente, lo que lleva a niveles de glucosa en suero más altos y correspondientes a niveles elevados de insulina. La insulina y el IGF-I se ha demostrado que aumentan la producción de sebo, estimulan la síntesis de andrógenos suprarrenales y aumentan la biodisponibilidad de andrógenos, e incluso pueden producir hiperqueratinización folicular, todos los cuales juegan un papel en la patogénesis del acné.

Autores como Smith et al(3) han decidido especular que una dieta con un índice glucémico bajo pueden tener un efecto terapéutico, debido a los efectos beneficiosos endocrinos que se relacionan con estas costumbres dietéticas.

El Harvard School of Public Health establece una asociación entre el consumo de leche y acné, debido a que al tomar leche y productos lácteos provenientes de vacas preñadas se ingieren hormonas producidas por el animal en estado. Así, se consumen hormonas exógenas provenientes de otras especies. Lo natural es que la prole consuma solamente leche de su propia especie(4).

Según esta información, hemos querido estudiar los hábitos alimenticios de nuestros pacientes. Nos interesa conocerlos y evaluar las intervenciones nutricionales que podríamos efectuar, con la finalidad de lograr un tratamiento eficaz de una patología multifactorial y compleja, a la cual nos enfrentamos cada vez con mayor frecuencia en nuestra actividad como médicos estéticos. Para ello hemos realizado una encuesta a todos los pacientes que han sido tratados por acné durante el año 2014.

Nosotros encontramos que la dieta de la muestra estudiada, aunque equilibrada en cuanto al bajo consumo de alimentos con alto índice glucémico y poco valor nutricional, parece contener un alto índice de productos lácteos en forma de queso y leche que pueden afectar la comedogenesis.

Además de la prescripción de medicamentos y tratamientos médico-estéticos, consejos como la eliminación de productos lácteos con la adecuada supervisión de un consumo adecuado de calcio podría ayudar a la mejoría de la evolución de esta patología.

Seguimos trabajando en esta línea y esperamos poder obtener resultados que ayuden a erradicar el acné y sus secuelas.

Bibliografía

1. Goulden V, Stables GI, Cunliffe WJ. Prevalence of facial acne in adults. J Am Acad Dermatol. 1999; 41:577-580.
2. Arndt K, Bowers KE. Acne. En: Manual of Dermatology Therapeutics. 6ª ed. Philadelphia: Lippincott Williams & Wilkins; 2002. p. 3-17.
3. Smith R et al. The effect of a high-protein, low glycemic-load diet versus a conventional, high glycemic-load diet on biochemical parameters associated with acne vulgaris: a randomized, investigator-masked, controlled trial. J Am Acad Dermatolg. 2007; 57(2):247-256.
5. Danbay fw. Acne and acne-slim evidence. J Am Acad Dermatol 2005:1102.

 

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