Nuevo mini lifting de rejuvenecimiento facial sin anestesia, dolor ni hematomas

Nuevo mini lifting de rejuvenecimiento facial sin anestesia, dolor ni hematomas

El nuevo tratamiento no quirúrgico con microcánulas permite rejuvenecer la piel del rostro de forma natural de modo ambulatorio, evitando el efecto de sobrerrelleno que se produce en ocasiones con otros métodos. Permite actuar sobre el óvalo facial, tanto en las comisuras como la zona del masetero; sobre las mejillas y los pómulos, recuperando el triángulo de la belleza; sobre  ojeras y cejas, para rejuvenecer la mirada y sobre el contorno labial que define el perfil del labio y elimina las arrugas peri-bucales o del fumador, sin voluminizar ni perder la forma natural.
La Dra. Inma González, de la Clínica Novadona, realiza este procedimiento no quirúrgico con anestesia local, utilizando las microcánulas para inyectar ácido poliláctico (Sculptra®) a diferentes profundidades y trabajando en los tres niveles de la dermis, así como en hipodermis, submuscular o supraperióstico, dependiendo de la zona a tratar y del resultado que se desee conseguir en cada caso.  Como explica la Dra. González “generalmente se realiza en una sola sesión que dura una hora, aunque en aquellos casos que requieren cantidades mayores de relleno porque hay que dar mayor proyección a pómulos o porque hay carencia de tejido conjuntivo se realizarán dos sesiones con seis u ocho semanas de intervalo”. Además, la doctora explica que “los resultados persisten más de un año, siempre en función de la edad del paciente y del estado de su piel”. Los resultados son visibles de forma inmediata, percibiéndose un rejuvenecimiento facial integral tanto de  los contornos faciales como del aspecto del cutis que, soolamente al cabo de una semana, presenta un aspecto más hidratado y luminoso.

Rostro mujer antes y después del tratamiento de lifting facialEl tratamiento

En primer lugar es necesario efectuar un diseño personalizado de las zonas a tratar y de la cantidad de producto que será necesario para obtener el resultado deseado (un mínimo de entre 1,5 a 3 ml en una sola sesión). De este modo, doctora y paciente tienen claros los resultados que se desean conseguir. A continuación, la Dra. González inicia el tratamiento con una pequeñísima incisión, realizado con una aguja atraumática, que no requiere anestesia de ningún tipo. Con ello, como explica la Dra., «se logra penetrar con mucho cuidado las pequeñas microcánulas, que además de finísimas, son flexibles, una cualidad que les confiere la capacidad de movimiento en diferentes zonas sindañar tejidos y por lo tanto, sin provocar hematomas ni dolor”. Posteriormente, “una vez que se ha penetrado la cánula en el nivel que se desea trabajar de la dermis o hipodermis se dejan depósitos de ácido poliláctico de forma regular y atraumática consiguiendo un efecto de tensado y remodelado que se puede apreciar inmediatamente”.  Tras el procedimiento no es necesario, en la mayoría de los casos, tomar ningún tipo de antiinflamatorio y como no se producen hematomas es posible reanudar la actividad cotidiana sin alteraciones. Incluso, tras la aplicación de una crema homeopática a base de árnica y aplicando un pequeño masaje previo, también será posible que el paciente se maquille normalmente.

Indicaciones

Se recomienda inicialmente para pacientes con edades comprendidas entre 35 y 40 años, que presentan flacidez cutánea y/o pérdida del óvalo facial, en los que es necesaria una mínima cantidad de producto, aunque también resulta efectivo en personas mayores con pieles fotoenvejecidas, ya que mejora mucho el aspecto general de la cara, sin dolor y sin hematomas posteriores.

¿Por qué ácido poliláctico?

Porque los estudios clínicos demuestran que tiene un alto poder de viscosidad para mantenerse en la zona inyectada con una duración mayor que la de los ácidos hialurónicos y también que posee una alta elasticidad para combatir los efectos de la caída de la piel. Es un material altamente biocompatible que, al entrar en contacto con el organismo, estimula la formación de colágeno propio, integrándose en el propio tejido y reabsorbiéndose de modo total a lo largo del tiempo.

Esta sustancia ofrece unos resultados más duraderos (hasta 25 meses). Es una solución optima para la pérdida de volumen facial.

Con Sculptra® se pueden tratar los cambios observados en diferentes capas que evidencian el paso del tiempo con absoluta seguridad y eficacia.

 

Clínica Novadona